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Consecuencias de la expansión piñera
viernes, 30 de mayo de 2008

 

Por Lourdes Brenes Parajeles Secretaria Ejecutiva de Foro Emaús. En la provincia de Limón se respira “desarrollo”. Desde hace más de 100 años nuestra tierra ha visto surgir grandes empresas que con sus proyectos han traído trabajo a la población. Ante esto hay realidades que no podemos dejar de ver ni olvidar.

 

La expansión bananera en los años de 1980 amenazo la salud ambiental, el equilibrio ecológico, la cultura y los derechos laborales en la región. Fue conocido por todos(as), como el clero de la iglesia católica de Limón,  de una manera valiente y profética se pronuncio al respecto en la carta pastoral  “Sobre la Expansión bananera incontrolada” el 25 de diciembre de 1989 firmada por monseñor Alfonso Coto (qdDg). Hoy otra expansión incontrolada nos amenaza con consecuencias aun  mayores para esta noble tierra, es la expansión piñera, que al igual que en aquellos años, con una falsa promesa de desarrollo, esta llenando los bolsillos de las grandes transnacionales y dejando a las comunidades una serie de problemas ambientales y sociales que al gobierno no le interesa que se conozcan.

Las empresas que están en este negocio de la piña nos acusan de alarmistas, amarillistas y otros piropos que les agradecemos mucho, porque como dice el dicho “cuando el río suena, es que piedras trae”. El cultivo de la piña en todo el país trae consecuencias a corto, mediano y largo plazo, que las poblaciones apenas empiezan a conocer. La tala indiscriminada y de la noche a la mañana de bosques enteros, se da a vista y paciencia de las autoridades. Los animales que habitan esos bosques se quedan sin su habitad y emprenden la huida hacia los pocos árboles que puedan quedar en las plantaciones piñeras. En la mayoría de fincas no quedan ni siquiera las barreras vivas que por ley deben existir en estas plantaciones, y entonces adonde van a vivir?  Algunos tienen la infeliz idea de hacer sus casas en los cables de la luz y pagan con su vida la ocurrencia. Otros  salen hacia la carretera y terminan sus días en las llantas de los carros. Todo esto sin tomar en cuenta el daño al ecosistema. En Nicaragua ya se empiezan a sentir las consecuencias del impacto de la expansión piñera en el caribe. Se preguntarán por qué? Sin ser experta en el tema para contestar esta interrogante solo hace falta preguntarse ¿a donde va la sedimentación que se produce de la forma despiadada en que se prepara la tierra para este cultivo? La respuesta es que a los ríos, puesto que la mayoría de empresas no cumplen con la instalación de sistemas de drenajes que protejan “un poco” que la tierra suelta tenga ese destino. Esta sedimentación de los ríos va a dar a los canales del tortuguero, de ahí al río san Juan y por ultimo al lago de Nicaragua. Que les parece el recorrido? A los estudiosos del impacto ambiental en el lago, no muy bien.

En cuanto al tema de la salud las comunidades cercanas a las piñeras están denunciando desde hace tiempo problemas respiratorios cada vez que se aplican los químicos utilizados en la piña, problemas en la piel en los trabajadores que realizan esas aplicaciones y en las personas que viven muy cerca de la plantación, alergias, descamaciones, etc. Así mismo se presentan problemas gástricos que han sido asociados por el personal medico de los Ebais al consumo del agua cerca de las piñeras. Inclusive en Buenos Aires de Puntarenas y en Pital de San Carlos, tenemos datos de problemas de cáncer y neurológicos a causa de los químicos en el aire cerca de las piñeras. Tenemos la prueba de estas denuncias y esperamos poder comprobar de una vez por todas, el impacto negativo de la mala planificación de la producción piñera en Costa Rica.

Otro gran impacto lo sufren las zonas de recarga acuífera. En el caso de los cantones de Pococí, Guácimo y Siquirres, la parte sur es montaña y zona de mantos acuíferos. Así lo han demostrado diferentes estudios como el de PRODUS en el año 2000. A pesar de ello la expansión piñera ha visto tierra fértil en esa parte de la provincia de Limón. Las comunidades de Milano, Luisiana y Cairo, ya están pagando las consecuencias de la nula planificación del uso del suelo y la acción de las piñeras en la zona sur del cantón de Siquirres. Desde hace más de un año estas comunidades deben esperar el cisterna para abastecerse de agua potable, debido a la contaminación provocada a las nacientes de su acueducto. El ministerio de salud a pesar de que hizo pública esta contaminación, semanas después se retracto y dijo que las aguas eran aptas para el consumo, sin embargo no han dejado de enviar el cisterna a esas comunidades. La comunidad de la Perla de Guácimo no quiere que ese sea su destino, y están trabajando junto a organizaciones como Foro Emaús, Cedarena y la Asociación ambientalista del Trópico Húmedo, para que se respeten las leyes ambientales que protegen a su comunidad en cuanto al cultivo de la piña por la empresa Agroindustrial Tico Verde S.A. SETENA ha tenido un papel muy importante en el señalamiento de las faltas cometidas por esta empresa en esta comunidad, sin embargo un día antes de iniciarse un cierre técnico solicitado por esta misma institución, y después de tres resoluciones dictando la paralización del trabajo de esa empresa, levantan ese cierre y dicen que la empresa esta cumpliendo. Sabemos que no ha cumplido y que existen presiones muy fuertes para que a las piñeras se les deje trabajar a pesar de todas las violaciones a la legislación ambiental, laboral y al desmembramiento social y comunitario que provoca este tipo de actividad productiva.

En las montañas de estos cantones se han comprado mil quinientas hectáreas de varias fincas, entre ellas la antigua Hacienda las Delicias, para sembrar piña, el negocio del momento, la dulce piña que es comprada en Europa con los certificados EUREGAP, ISOS y otros, mientras las comunidades día a día comprueban en carne propia que los requerimientos de estas certificaciones no se cumplen y que NADIE da seguimiento para que eso se cumpla. Caminos destrozados, acueductos contaminados, ninguna presencia de apoyo a las comunidades (excepto cuando necesitan demostrar su aporte a las comunidades para las certificaciones), horarios extenuantes de más de doce horas en condiciones en que muchos se desmayan en el campo producto de la insolación y los químicos; es el legado de desarrollo para nuestros pueblos limonenses. Ahora han creado la comisión Socio Ambiental de la piña (COSAP) y colocan campos pagados en los medios de comunicación, para hacer creer a la opinión pública que el sector piñero esta comprometido con el desarrollo ambiental y social del país. Entonces si dos más 1 eran tres, porque a ellos la suma les da 6 en materia de desarrollo? A quien le creemos, a las comunidades en Buenos Aires de Puntarenas, Pital de San Carlos, la Rita de Guápiles, el silencio, Cairo, Milano y Luisiana de Siquirres, La Perla, San Luís, El Bosque y Cartagena de Guácimo, entre muchas otras en el país; o a los representantes de las empresas que se están llevando la riqueza de nuestra tierra como quien compra oro por cuentas de vidrio. Con este panorama si las comunidades no hacen valer el artículo 50 de nuestra constitución política, se sembrará piña y cualquier otro monocultivo, sin cumplir las regulaciones de las leyes ambientales, por donde sea.

Cuidado, porque un día podría tener la piña y todos sus problemas en el patio de su casa, ah eso si, con el consecuente paquete del maravilloso desarrollo para las comunidades.

 

Artículo 50.- El Estado procurará el mayor bienestar a todos los habitantes del país, organizando y estimulando la producción y el más adecuado reparto de la riqueza.

Toda persona tiene derecho a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado. Por ello, está legitimada para denunciar los actos que infrinjan ese derecho y para reclamar la reparación del daño causado.

El Estado garantizará, defenderá y preservará ese derecho. La ley determinará las responsabilidades y las sanciones correspondientes.

 
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