En caso de fallas en la mina Las Crucitas:
 Especialistas de UCR advierten que el proyecto Crucitas es de muy alto riesgo en una zona de alta vulnerabilidad.
Javier Córdoba Morales en Semanario Universida.Si un desastre natural o un mal diseño del embalse de oxidación del cianuro en el proyecto minero La Crucitas provocara la filtración de este peligroso líquido a aguas subterráneas, el fronterizo río San Juan se contaminaría en menos de dos horas.
Este es uno de los riesgos que el geólogo ambiental y profesor de la
Universidad de Costa Rica (UCR), Allan Astorga, señaló como parte de
las razones por las cuales considera que no se debió dar "viabilidad
ambiental" a esta mina de oro a cielo abierto en la zona norte del
país.
Las observaciones de Astorga y otros dos profesores de la Escuela
Centroamericana de Geología de la UCR sobre este proyecto fueron
conocidas por la Secretaría Técnica Nacional Ambiental (SETENA) desde
el 2002, pero por circunstancias poco claras estas opiniones "se
perdieron" en esa entidad.
¿Y EL ESTUDIO?
Desde que se conoció el decreto emitido por el gobierno el pasado 17
octubre, en el cual se permitía a la empresa Industrias Infinito, talar
una zona con árboles protegidos por ley, como es el caso del almendro
amarillo, hizo crecer el interés de muchos y el añejo tema de Las
Crucitas.
Uno de los argumentos de la empresa costarricense, propiedad de la
canadiense Vanessa Ventures, y del propio Ministro del Ambiente,
Roberto Dobles, es que hasta ahora que se dio el visto bueno a la mina,
se le realizan los cuestionamientos.
Sin embargo, Edgardo Araya, abogado que presentó el recurso de amparo
que detuvo la tala de árboles en Las Crucitas y activista contra esta
mina desde hace varios años, recordó que un informe de la Escuela de
Geología de la UCR, e inclusive uno de la Escuela de Sociología y
Antropología de esta casa de estudios, presentó en el 2002 criterios y
advertencias sobre el desarrollo de esta actividad.
La Escuela de Geología remitió el 3 de julio del 2002, según consta en
el oficio GD-371-02, los análisis realizados al Estudio de Impacto
Ambiental (EIA) por tres profesores de esta unidad.
Sin embargo, en el oficio GD-393-02, el director a.i de la escuela,
Percy Denyer, expresa a SETENA la molestia al tener que reenviar los
análisis, pues estos "se perdieron".
"Para esta unidad académica es sumamente preocupante que tanto el
oficio mencionado como la información enviada se hayan extraviado, y
sobre todo que aún hoy, se hayan realizado varias consultas y
personeros de esta institución, y no nos saben dar una explicación
razonable sobre lo que ha sucedido al respecto", dice el oficio.
Allan Astorga elaboró uno de estos análisis y aseguró que
posteriormente la empresa obligó a que las opiniones de la UCR fueran
retiradas del expediente.
"Lo importante fue que ese documento fue de conocimiento de la SETENA,
supongo que a la minera le preocupó mucho porque los tres que hicimos
la revisión hicimos observaciones importantes, en el caso mío he
trabajado en evolución de impacto ambiental, porque además de geólogo,
fui director en SETENA, y mi conclusión era que no se tenía que dar la
vialidad a ese proyecto", comentó Astorga.
CAMBIO DE DISEÑO
El Ministro de Ambiente, Roberto Dobles, ha insistido en que el área
deforestada por autorización del decreto firmado por él y por el
presidente Óscar Arias, no afecta de forma importante a la lapa verde,
especie en peligro de extinción que anida y se alimenta en los
almendros amarillos de la zona en cuestión.
Sin embargo, los datos que el EIA presentado por la empresa, que
constan en el análisis de Astorga, muestran que el daño va más allá de
la situación de la lapa verde.
"(…) en el área sobre el cual se realizará el proyecto se presenta un
bosque natural, en el que se identificaron 4 especies de flora en
peligro de extinción, 16 especies categorizadas como raras; además de
esto se identificó una fauna muy diversa, una especie endémica, 39
especies en listas de conservación, 10 en peligro de extinción y 5
especies de felinos, además de lapas verdes y rojas", cita el informe.
El geólogo detalló que cuando analizó por primera vez el Estudio de
impacto ambiental de Las Crucitas, el diseño proyectaba una explotación
sobre cerca de 165 hectáreas de terreno, a una profundidad de siete
metros bajo el suelo.
En Las Crucitas, el oro se encuentra diseminado en pequeñas partículas
por todo el suelo (esa capa superficial se llama regolita) y las rocas,
pero sobre todo concentrado en dos pequeños cerros que se encuentran en
la propiedad.
El proyecto original contemplaba la explotación de la regolita en el
área mencionada, para lo cual era necesario arrasar el bosque y
levantar el suelo en un proceso que Astorga consideró "aniquilador",
pues no solo se acaba con la vida sobre el suelo, sino con todo aquello
que vive dentro de él, como topos o lombrices.
"Para el proyecto original, la SETENA tardó desde el 2002 hasta finales
del 2004 para aprobar el estudio de impacto ambiental; durante estos
dos años y medio pidió información adicional, y lo más importante, tuvo
que hacer una audiencia pública, como lo dicta la ley para proyectos de
alto impacto ambiental", comentó Astorga.
Pero en diciembre del 2007 la empresa presentó ante la SETENA y a la
dirección de Geología y Minas un nuevo diseño, en el cual ya no
explotaría el área mencionada a siete metros de profundidad, sino se
concentraría en los cerros para adentrarse hasta casi 70 metros bajo
tierra.
"Lo más sorprendente es que se presentó un documento de "ajuste
ambiental" al proyecto el 10 de diciembre de 2007, y sorprendentemente
con todo y las vacaciones de diciembre, SETENA le dio la aprobación el
8 de febrero", aseguró el geólogo.
Para este especialista es difícil comprender cómo, si el primer EIA
tardó dos años y medio en SETENA, se le realizó una audiencia pública y
enfrentó otros procesos; cuando se realiza un cambio en el diseño, en
el que se duplica el volumen explotado, el ajuste ambiental se aprobó
solo en ocho semanas.
"Ellos pusieron el proyecto como si ahora fuera mejor por reducir la
extensión en la superficie, pero como aumentaron la profundidad de 7 a
70 metros, ya esto es otro cantar; al cambiar el diseño así, cambian
por completo el patrón de impactos ambientales al que se puede llegar",
advirtió Astorga.
MÁS RIESGO
De acuerdo con el geólogo, al duplicar el volumen de explotación, se
ocupa entonces el doble de energía, de recursos, de cianuro, y las
pilas para oxidar el peligroso químico también deben ser más grandes.
Para Astorga, los riesgos con el nuevo diseño son mayores que con el
anterior, pues al adentrarse tanto en la tierra, existe un mayor
peligro de contaminación para las aguas subterráneas ubicadas en el
área del proyecto.
Como se muestra en la ilustración realizada por el geólogo, en la zona
por explotar existe un acuífero que en el Estudio original se considera
"poco importante" y poco más abajo está el "acuífero regional", el cual
se extiende por bastantes hectáreas en esa región, y tiene descarga
directa sobre el fronterizo río San Juan.
Para Astorga, no se hizo el suficiente análisis de riesgo si se
considera que en el sitio existen varias fallas sísmicas, y en el cauce
del río San Juan hay evidencias de actividad geológica que ha levantado
las rocas del "sustrato", y que de hecho hacen ahora innavegable el río
con barcos grandes.
La preocupación se da sobre todo por la condición del embalse en el
cual se expone el cianuro a oxidación, pues una inundación o una
ruptura del embalse por un evento sísmico o un error en el diseño,
permitirían el drenaje de aguas con cianuro hacia el río fronterizo.
"Como son tres kilómetros en línea recta no tardaría ni dos horas en
llegar al río y contaminaría todo el cauce para abajo con cianuro,
entonces hay un riesgo serio. Hay ejemplos en el mundo donde se rompe
el embalse y hay un desastre ecológico, y en este caso sería más
problemático, porque incurriríamos en una contaminación
transfronteriza", afirmó Astorga.
Al hacer un hueco más profundo en la tierra, el nuevo diseño trae
consigo otro riesgo, lo que en minería metálica se conoce como "drenaje
ácido", que se produce por la exposición al aire o al agua del mineral
llamado "pirita".
La pirita es un sulfuro de hierro que se desarrolla en las
mineralizaciones de oro, el cual mientras esté bajo tierra resguardado
del ambiente, se mantiene estable, pero al someterse a la oxidación,
sobre todo por acción del agua, el líquido se carga de ácido sulfúrico.
"Como el suelo está quebrado por la dinamita y tan cerca del nivel
freático del agua, debajo de las mineras existe el riesgo de de que se
desarrolle drenaje ácido, que el agua se contamine por el ácido
sulfúrico, y como las aguas subterráneas están en movimiento, se pueden
afectar grandes cantidades", explicó Astorga.
Otro riesgo adicional se da por el manejo de hidrocarburos en la mina,
para alimentar las vagonetas y demás maquinaria, para la cual deben
almacenar el diésel y gasolina en un lugar cercano.
Al romper el suelo y estar tan cerca del nivel freático, Astorga teme
que por simple goteo de los vehículos, o por algún derrame accidental,
los combustibles entren en contacto con los mantos acuíferos.
"Imagínese que un litro de gasolina puede contaminar hasta 3700 metros
cúbicos de agua y hacerla no potable", aseveró el especialista.
Para Astorga, si se hace un balance de riesgo real, y si se realiza el
cálculo de los costos que podrían tener los eventuales "accidentes", es
fácil darse cuenta de que el proyecto Crucitas es de muy alto riesgo en
una zona de alta vulnerabilidad.
"Por ejemplo, la posible contaminación de aguas subterráneas podría ser
muy costosa. Cuando el acuífero se contamina, limpiarlo cuesta mucho,
el promedio es $500 por metro cúbico, y los volúmenes de agua que se
pueden contaminar son gigantescos", añadió Astorga.
El geólogo advirtió además el bajo monto de la "garantía ambiental" que
impone el país, que el caso de Las Crucitas, fue solo de $600.000, el
cual con dificultad alcanza para cubrir el daño ocasionado solo por la
deforestación.
Para Astorga, es claro que el proyecto La Crucitas se desarrollará con
tecnología que es ideal para la extracción de minerales en desiertos y
climas áridos, pero no en un clima tropical.
Además criticó el hecho de que casi no se haya tomado en cuenta a las
autoridades de Nicaragua, ya el área de impacto de la mina incluye
territorio nicaragüense por la cercanía con el San Juan.
Astorga considera que el país se puede exponer a una fuerte demanda si
se llega a contaminar el territorio de otro país, y afirmó que si bien
Nicaragua tiene también sus minas, estas o son viejas, o están lejos
de la cuenca del San Juan, la cual ha decidido proteger y prohibir
actividad minera a su alrededor.
Ministro Dobles:"No hay contradicción"
Producto de la firma del decreto en el cual el Ministro Roberto Dobles
y el Presidente Arias declaran "de conveniencia nacional" el proyecto
minero Las Crucitas, el Ministerio Público inició una investigación por
el posible delito de prevaricato.
El prevaricato se da cuando un funcionario público emite una resolución
que contraviene la ley, y en este caso se investiga si el decreto
presidencial viola la veda sobre el almendro amarillo.
Al respecto el ministro Roberto Dobles afirmó que no existe
contradicción entre la muy publicitada política de gobierno "Paz con la
Naturaleza" y la siembra de siete millones de árboles con un plan de
minería.
"No hay contradicción, la actividad minera es una actividad que bien
realizada bajo parámetros, es lícita. Es un proyecto que tiene 15 años
en distintos procesos, este gobierno había indicado que todos los
proyectos de extracción de recursos naturales se podían llevar a cabo
siempre que cumplieran con la triple vialidad: la ambiental, la social
y la económica", afirmó Dobles.
El ministro dijo a UNIVERSIDAD que es posible manejar bien los riesgos
como los que conlleva el uso del cianuro, y aseguró que se han
contemplado todos los potenciales riesgos.
"Costa Rica el año pasado fue catalogado como el país número 5 en
materia del índice de desempeño ambiental, por encima estaban Suiza,
Noruega, Suecia y Finlandia, todos ellos tienen actividad minera,
entonces no es incompatible, el asunto es cómo hacerla de tal forma
para que los daños que toda actividad humana tiene, no sean
importantes", comentó.
Para el jerarca, es claro que si se dieron los permisos a la empresa
para seguir adelante con el proyecto y luego se le quitan, el país se
expone a una millonaria demanda por inseguridad jurídica a las
inversiones.
Dobles defendió el decreto que permitió la tala de los almendros
amarillos, y aseguró que la empresa repondrá 50 árboles por cada
almendro cortado, como medida de compensación.
Sin embargo, el abogado y activista contra la minería a cielo abierto,
Edgardo Araya, afirmó que el gobierno se metió en un serio problema,
pues la Sala Constitucional ya se había pronunciado antes sobre la
prohibición de cortar esta especie protegida.
En su criterio, las medidas compensatorias no son suficientes, pues no
se puede reponer el ecosistema dañado y los árboles tardarán mucho en
crecer, por lo que en su criterio el daño es más que evidente y las
responsabilidades deben sentarse.
Además del recurso presentado por Araya, el diputado José Merino y
Heidy Murillo, de la Federación Conservacionista de Costa Rica (FECON),
presentaron otro recurso contra el presidente de la República y el
Ministro de Ambiente, por la promulgación del decreto.
Además, el profesor de derecho de la Universidad de Costa Rica, Jorge
Enrique Romero, presentó una acción de inconstitucionalidad contra el
decreto, invocando el artículo 50 de la Constitución Política, en el
cual se establece el derecho de toda persona a un ambiente sano.
Otro grupo de profesionales de la Universidad de Costa Rica, formó el
grupo "Llamado urgente al país", coordinado por Yamileth Astorga,
bióloga y coordinadora del Programa de Gestión Ambiental Integral
(PROGAI-CICA).
Astorga confirmó a UNIVERSIDAD que este grupo presentó un recurso en
contra del otorgamiento de la "vialidad ambiental" al proyecto
Crucitas, pues consideran que en este caso SETENA actuó de forma
incorrecta.
También se quejó por la renuencia de SETENA a entregarle copia a este
grupo del expediente del proyecto, el cual le fue solicitado desde hace
meses.
"Dijeron que no podían darnos el expediente porque la empresa no lo
permitía, pues tiene los derechos de propiedad intelectual. Sin embargo
ese expediente es público y vamos a insistir para tenerlo", comentó.
Se espera que en los próximos días, tanto el Consejo Universitario de
la UCR, como la Escuela de Geología, definan una posición al respecto.
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