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Jorge Lobo, PhD Grupo de Bosques
En este año, el grupo de Bosques de la FECON continua con sus lucha por la defensa de nuestros bosques naturales ante la cada vez más preocupante tala de árboles en diferentes regiones del país. El grupo presiona constantemente al gobierno para reducir la cantidad de permisos de tala y aumentar la fiscalización sobre la corta de árboles realizada en forma legal e ilegal en nuestras reservas forestales y áreas agrícolas, pero al mismo tiempo aboga por mejores y mayores incentivos para la protección de los bosques y para proyectos de reforestación y producción de madera basados en los procesos de regeneración natural.
De esta forma, se pretende incidir y ejercer un balance en las decisiones en materia forestal del gobierno de Costa Rica, casi que completamente dominadas en el pasado por los intereses de los grandes propietarios agrícolas y empresarios madereros.
Es así como conseguimos un importante logro en este período, al eliminarse la modalidad de Pago de Servicios Ambientales (PSA) al Manejo Forestal, un tipo de contrato por medio del cual el Estado costarricense daba incentivos a los propietarios que realizaban planes de manejo forestal en sus áreas de bosque, por considerar estas actividades como “promotoras de servicios ambientales”. Una práctica que en realidad es darle un incentivo a una actividad que destruye nuestros bosques y genera ganancias a sus ejecutores. Aunque en espera todavía del decreto ejecutivo del actual ministro Carlos M. Rodríguez que oficialice este cambio, es ya evidente la intención de las autoridades del MINAE de eliminar o darle menos apoyo a este tipo de PSA.
El grupo de bosques de la FECONdesarrolló el año pasado (y continúadesarrollando) una campaña contraeste incentivo a la destrucción forestal,y espera consolidar dicho logro esteaño, aumentando los montosdisponibles para los propietarios queconserven su bosque íntegro y, porende, merecen más dinero por sucompromiso con la preservación.
Otro logro importante en este tema ha sido la posibilidad que propietarios de tierras sin título ni plano catastrado puedan accesar al Pago de Servicios Ambientales. Esta posibilitad, abierta por un decreto del MINAE en octubre del año pasado, rompe una gran injusticia en este campo, ya que ahora es posible darle incentivos para la conservación del bosque a pequeños campesinos dentro de asentamientos del IDA en Reservas Forestales, como la Reserva Forestal de Golfo Dulce, en la Península de Osa. Estos pequeños propietarios se encontraban antes marginados de los PSA, a pesar de ser personas con plena capacidad de proteger los bosques más valiosos de nuestro país. Se espera que estos incentivos limiten la facilidad con que los madereros conseguían contratos muy gananciosos con los propietarios más pobres de nuestro país, llegando inclusive a comprarles la madera a cambio de un título de propiedad.
El trabajo del grupo de bosques de la FECON en el tema de los Pagos de Servicios Ambientales ha ganado una importante oportunidad al delegarse en algunos de sus miembros la representación del MINAE ante la Junta Directiva del FONAFIFO (Fondo Nacional de Financiamiento Forestal), ente encargado de administrar los fondos y los contratos por Pagos de Servicios Ambientales, que en el año 2002 representaron alrededor de 3,150 millones de colones del presupuesto nacional. A través de esta representación, los miembros del grupo de bosques pretenden facilitar el acceso a estos recursos a los pequeños propietarios, darle más recursos a las áreas prioritarias para la conservación de nuestro país y aumentar los recursos dirigidos a la conservación de bosques, el desarrollo de plantaciones de especies nativas y donde se conserve la diversidad natural.
Con base en estos logros y esperanzas, el grupo se propone metas más ambiciosas para este año. Dentro de sus principales objetivos lanzará la campaña “BOSQUES SIN TRACTORES”. El objetivo de esta campaña será el hacer conciencia y lograr por medio de reformas legales la prohibición del uso del tractor y maquinaria pesada en nuestras reservas forestales, la mayor parte de ellas localizadas en terrenos con enorme potencial erosivo. Por otro lado, el uso del tractor posibilita la extracción más intensiva de árboles en áreas más extensas, y es además una herramienta de poder de intermediarios transportistas y madereros, con la cual obligan a los propietarios de bosque, especialmente a los pequeños, a vender su madera a un precio barato y desventajoso. La alternativa es la extracción de la madera por tracción animal, complementada con procesamiento local de la madera, que asegura un aprovechamiento menos destructivo del bosque y una distribución de los recursos generados por la venta de la madera, mucho más justo para sus propietarios.
Finalmente, el grupo de Bosques de la FECON y otras organizaciones ambientalistas impulsan este año una alternativa para los pequeños propietarios de bosques de la Península de Osa: la Oficina de Gestión Forestal de la Península de Osa. Este proyecto pretende desarrollar una organización con profesionales y Comités de Vigilancia de los Recursos Naturales (COVIRENAS) que, a bajo costo, ayude a los parceleros y campesinos de la Reserva Forestal de Golfo Dulce a conseguir incentivos para la protección de bosque, especialmente por medio de PSA ante el FONAFIFO, así como a desarrollar proyectos de extracción de recursos forestales donde se extraigan volúmenes bajos de madera del bosque pero con rendimiento altos para sus propietarios, muy diferentes a los planes de manejo forestal propiciados por regentes y madereros. Se espera que cuando esta Oficina esté funcionando en toda su capacidad, las perspectivas de muchos campesinos de la Península habrán mejorado en beneficio de la protección de uno de los bosques más diversos y majestuosos de nuestro país.
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