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I.
Perfil de la organización
La Federación Costarricense para la Conservación
del Ambiente (FECON) es una red que aglutina a un conjunto de organizaciones
costarricenses que desarrollan acciones en el campo de la defensa, protección y
recuperación del medio ambiente y con ello, procuran el mejoramiento y la
equidad en las condiciones de vida de la población. Como red de cobertura
nacional, FECON es la única red de su tipo en la región centroamericana.FECON
es una organización establecida jurídicamente de acuerdo con la Ley 218 (Ley de
Asociaciones Civiles). Cuenta en la actualidad con 30 miembros activos. No
obstante, en su quehacer cotidiano, FECON mantiene fuertes vínculos con
organizaciones y ciudadanos que no participan formalmente de su membresía.
II. Breve balance histórico
FECON nace el 29 de octubre de 1989. Su nacimiento recoge
un lento proceso de crecimiento y maduración, especialmente de la segunda mitad
de los 80´s, en que las organizaciones ambientalistas se habían multiplicado y
adquirían relevancia en el quehacer del país. Si se quiere, el nacimiento de la
FECON es a su vez síntoma de una cierta toma de consciencia de una serie de
organizaciones que ya se asumían entonces como un sector.
Durante los años 90´s, FECON logró acumular experiencia en
el trabajo colectivo, promoviendo espacios para la coordinación de las agendas
entre los grupos y adquiriendo visibilidad frente a otros actores políticos y
frente al Estado. Quizás es en 1993 cuando se ensaya una primera experiencia de
incidencia, desde la construcción colectiva, con la Comisión Ciudadana de
Gestión Ambiental. Dos años después, FECON lidera la Red de Defensoría
Ambiental, bajo cuyo desarrollo se logró elevar las capacidades técnicas y
políticas del sector ambientalista.
Paralelamente, FECON sirvió de espacio para definir
posturas comunes desde el ambientalismo frente a la agenda legislativa que
marcó la segunda parte de esa década (Ley Forestal, Ley de Biodiversidad, Ley
Orgánica del Ambiente).
Para el inicio del año 2000, FECON inicia un proceso de
fortalecimiento en varios sentidos. Por un lado, entre ese año y el 2001, se
renueva una tercera parte de su membresía, dando cabida a organizaciones que
expresaban nuevas preocupaciones y desafíos socioambientales, en particular,
relacionadas con la gestión del agua, los ríos y la generación hidroeléctrica.
Esta renovación tiene como momento emblemático el Primer Encuentro Nacional
Ambientalista, en noviembre del 2001, a cuya convocatoria respondieron ochenta
y dos organizaciones de base de todo el país.
Por otra parte, desde aquel momento FECON arranca un nuevo
planteamiento programático. Resultado de este nueva dirección, entre el 2002 y
el 2006, el quehacer de la Federación estuvo determinado especialmente por los Grupos
de Trabajo Temáticos (Agua, Energía y Bosques). Estos tres espacios de
participación buscaban viabilizar las preocupaciones comunes, tanto sobre las
políticas generales del país en estos temas, como también respecto de sus
expresiones locales.
Esta novedosa forma de articulación y acción política de
FECON le permitió tener una voz en muchos de los asuntos que marcaban y siguen
marcando la agenda ambiental y social del país: la deforestación y la industria
forestal, la restauración del bosque, la bioprospección y el acceso a la
biodiversidad, el uso de bienes de dominio público (como el agua, los minerales
del subsuelo, el petróleo, la zona marítimo terrestre), la privatización de
servicios asociados a esos bienes (como la administración de áreas silvestres
protegidas o los servicios de acueducto), la expansión hidroeléctrica y sus
consecuencias ambientales y sociales, la agricultura industrial, monoprodutiva
y transgénica, entre muchos otros asuntos.
Como resultado de estos esfuerzos, se ha logrado contribuir
a que los movimientos ecologistas cosechen no pocos resultados, que van desde
la adopción, como política de Estado, de un conjunto de Principios sobre la
Gestión del Agua o la apertura de una opción de Pago por Servicios Ambientales
para la restauración natural del bosque, hasta el rechazo, por la vía de
consultas populares a nivel local, de tres proyectos hidroeléctricos de fuerte
impacto social y ambiental.
A partir del año 2004, el proceso
de redacción, suscripción y aprobación del TLCEUCA abrió para FECON una nueva y
profunda transformación.
Este proceso de aprobación, ha
llevado a la sociedad costarricense a un escenario complejo de polarización sin
precedentes en los últimos sesenta años. La experiencia política reciente del
país es, desde luego, tributaria de un sinnúmero de conflictos sociales
escenificados a lo largo de los últimos veinticinco años y producidos en el
contexto de las políticas de ajuste estructural, apertura comercial,
reconversión productiva, etc., y de sus penetrantes consecuencias sociales,
políticas y, desde luego, ambientales. En general, estas políticas han apuntado
a la privatización de los bienes comunes (recursos del ambiente, instituciones
públicas) y al quebrantamiento de la universalidad en el ejercicio de los
derechos fundamentales (alimentación, salud, educación, ocio, etc.). El
TLCEUCA, abona aún más ese terreno de exclusión y violencia social acumuladas.
El 7 de octubre del 2007 el TLCEUCA
parece haber alcanzado un momento de concreción probablemente definitivo y de
difícil retorno. En esa fecha, con un 51% a favor y más de un 48% en contra, el
TLCEUCA fue aprobado mediante referendo nacional.
Más allá del resultado numérico
(alcanzado por cierto mediante un control mediático casi absoluto, el soborno a
miles de votantes y la intimidación a miles de trabajadores asalariados), el
proceso de referendo revela el punto hasta el cual ha logrado crecer lo que se
perfila como un sólido movimiento renovador dentro de la política nacional.
Desde luego, el sector ambientalista es parte fundamental en este movimiento.
Así como en otras ocasiones,
FECON sirvió como animador en un proceso organizativo que integró tanto a sus
propias organizaciones miembro como a otros grupos allegados históricamente o
nuevas alianzas. La expresión de este proceso fue el
surgimiento del Bloque Verde, como resultado directo del Foro
Nacional Ambiental contra el TLC celebrado en mayo del 2006.
El Bloque Verde es un frente social que busca articular las
diversas expresiones ecologistas, campesinas, indígenas y comunales con
sensibilidad ambiental que existen en todo el país, y que coinciden en los
impactos negativos que tiene el libre comercio sobre la naturaleza y la sustentabilidad
social y económica. En suma, el Bloque Verde cuenta con presencia en todas las
regiones y en los principales núcleos de población rural del país. Estas
organizaciones, además, han participado de manera activa, e incluso han
encabezado varias de las instancias de coordinación regional del movimiento
opositor al TLCEUCA, tanto antes como después del referendo nacional.
Así como agrupa organizaciones, el Bloque integra también a
un creciente colectivo ciudadano sin expresión orgánica propia, pero que
participa en las acciones, las movilizaciones y en la toma de decisiones.
Aparte de su presencia en todo
el territorio, otra de las fortalezas fundamentales del Bloque Verde es su
arraigo en la organización local-comunitaria, rural, juvenil y femenina.
La vigencia de esta nueva alianza queda de manifiesto en la
fortaleza y que, aún luego del referendo, ha demostrado tener el Bloque para
enfrentar el escenario de apertura y mercantilización profunda al que se
pretende llevar al país. En particular, en los últimos meses el Bloque Verde se
ha dedicado a desarrollar en todo el país acciones de información, organización
y movilización frente a la agenda legislativa que busca implementar algunas de
los ejes más importantes del TLCEUCA en materia de propiedad intelectual y
agrobiodiversidad.
Para terminar, estos rasgos confirman la vocación de
crecimiento del sector ambientalista y su enraizado en prácticamente todas las
áreas de la agenda pública del país. No creemos desproporcionado afirmar que FECON,
en sus dieciocho años de existencia, ha jugado un papal fundamental en esta
maduración política del ambientalismo en Costa Rica.
III. Perfil Programático de FECON
Objetivo centralFacilitar la articulación
de un movimiento socio-ambiental capaz de incidir en la construcción de un
modelo de desarrollo ambientalmente sustentable y socialmente equitativo.
Objetivos específicos
1. Gestión de la Información
a. Favorecer una permanente lectura y monitoreo
del contexto ambiental y social, para documentar y sustentar las posiciones y
acciones del movimiento.
b. Desarrollar y transferir capacidades entre las
organizaciones y actores del movimiento.
c. Favorecer la
comunicación de las agendas, posiciones, esfuerzos y luchas de las
organizaciones del movimiento y de FECON hacia el conjunto de la sociedad.
2. Incidencia
a. Desarrollar esfuerzos articulados de
incidencia, resistencia y promoción del modelo.
b. Promover, liderar, orientar y acompañar
acciones o proyectos que vayan en la línea de la visión de la Federación.
3. Gestión organizativa.
Optimizar los
mecanismos de coordinación y funcionamiento de las instancias federativas
4. Gestión de recursos.
Gestionar adecuadamente y ampliar los recursos necesarios para el trabajo de la
organización.
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