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• Ecologistas denuncian irrespetos
ambientales constantes en La Perla, Guácimo
• Exgen diálogo y negociación entre
sectores involucrados.
Este martes 26 continuaba el bloqueo comenzado el lunes pasado sobe la calle de entrada a la empresa Tico Verde SA que continúa con sus operaciones sin contar siquiera con un estudio de impacto ambiental, según declararon activistas de la zona.
Según fuentes de los vecinos, Alfonso
Sancho, dueño de la empresa, manifestó que segurá sembrando piña “cueste lo que
cueste”. Ante esta situación los vecinos decidieron continuar con el bloque y
exigir la presencia del Ministro del Ambiente para establecer un verdadero
diálogo entre la empresa, el rector ambiental y la comunidad.
Esta situación se va agravando
con el paso de los días debido a que los químicos de las piñeras contaminan las
aguas y amenazan la salud de los vecinos. “Es inconcebible que quieran seguir
sembrando piña en esas condiciones. Varias comunidades del país pagamos por las
ganancias de unos pocos empresarios” declaró Carlos Arguedas, presidente de la
Asociación Ambientalista de protección de cuencas del cantón de Siquirres.
Con la calle cerrada los vecinos
aclararon que podía pasar el personal de la empresa pero no la piña resultado
de la contaminación de la zona. Según vecinos el gerente respondió que “ellos
se quedarían y pero que se dejara pasar la carreta de piña”. Al caer la noche
del mates 26 de agosto, la mayoría de la comunidad se ha hecho presente en la
calle y el personal de Tico Verde amenazó con llamar a la policía antimotines.
Según la Federación Ecologista, esta
nociva práctica de monocultivo “ha diezmado sus bosques, ha causado erosión de
los suelos y ha contaminado con pesticidas las fuentes de agua”. Héctor
González, director ejecutivo de la entidad ecologista reiteró el llamado a las
“comunidades, las organizaciones y las y los ciudadanos a manifestar abierta y
fuertemente su rechazo a la expansión descontrolada de la actividad piñera y
sus destructivos efectos en el ambiente y la sociedad y a expresar de palabra y
de hecho su solidaridad con esta y todas las comunidades que demanda que el
Artículo 50 de nuestra Constitución Política no sea más que letra muerta”.
Las reivindicaciones de las
comunidades giran en torno de su propia salud y la del medio ambiente. Según lo
manifestó Carlos Arguedas “exigimos cero bromacyl en las aguas y eliminar el
cultivo de piñas en las partes de recarga acuífera de la zona” entre otras. “algunas
de estas exigencias no son negociables, pero queremos la presencia de la
empresa y el ministerio para negociar la manera en que pueden coexistir piñeras
y comunidades saludables en la zona”, manifestó el ambientalista.
Según Soledad Castro, integrante
de la organización Cedarena, “no puede permitirse el cultivo en zonas de
recarga acuífera, indispensables para la vida de los habitantes de la zona, con
pendientes sumamente inclinadas en las que no se debería (según la legislación
ambiental nacional) sembrar un monocultivo con daños tan nefastos”.
Los vecinos, organizaciones
comunales y ecologistas de todo el país hacen un llamado a que se le de la
atención necesaria a esta situación y se solidarizan con el llamado a la
solidaridad que realiza la comunidad de La Perla.
“La manera de ayudar para
terminar con esta situación es difundiendo la existencia de este conflicto y
apoyando a las comunidades para que se le pueda brindar una solución real a la
situación de contaminación que viven a diario”, manifestó Soledad Castro.
Más información: www.detrasdelapina.org,
Soledad Castro 88351662, Mauricio Álvarez 88 70 91 65
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