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Breve descripción de la FECON
lunes, 05 de febrero de 2007

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I. Perfil de la organización

 

La Federación Costarricense para la Conservación del Ambiente (FECON) es una red que aglutina a un conjunto de organizaciones costarricenses que desarrollan acciones en el campo de la defensa, protección y recuperación del medio ambiente y con ello, procuran el mejoramiento y la equidad en las condiciones de vida de la población. Como red de cobertura nacional, FECON es la única red de su tipo en la región centroamericana.FECON es una organización establecida jurídicamente de acuerdo con la Ley 218 (Ley de Asociaciones Civiles). Cuenta en la actualidad con 30 miembros activos. No obstante, en su quehacer cotidiano, FECON mantiene fuertes vínculos con organizaciones y ciudadanos que no participan formalmente de su membresía.

 

II. Breve balance histórico

FECON nace el 29 de octubre de 1989. Su nacimiento recoge un lento proceso de crecimiento y maduración, especialmente de la segunda mitad de los 80´s, en que las organizaciones ambientalistas se habían multiplicado y adquirían relevancia en el quehacer del país. Si se quiere, el nacimiento de la FECON es a su vez síntoma de una cierta toma de consciencia de una serie de organizaciones que ya se asumían entonces como un sector.

 

Durante los años 90´s, FECON logró acumular experiencia en el trabajo colectivo, promoviendo espacios para la coordinación de las agendas entre los grupos y adquiriendo visibilidad frente a otros actores políticos y frente al Estado. Quizás es en 1993 cuando se ensaya una primera experiencia de incidencia, desde la construcción colectiva, con la Comisión Ciudadana de Gestión Ambiental. Dos años después, FECON lidera la Red de Defensoría Ambiental, bajo cuyo desarrollo se logró elevar las capacidades técnicas y políticas del sector ambientalista.

 

Paralelamente, FECON sirvió de espacio para definir posturas comunes desde el ambientalismo frente a la agenda legislativa que marcó la segunda parte de esa década (Ley Forestal, Ley de Biodiversidad, Ley Orgánica del Ambiente).

 

Para el inicio del año 2000, FECON inicia un proceso de fortalecimiento en varios sentidos. Por un lado, entre ese año y el 2001, se renueva una tercera parte de su membresía, dando cabida a organizaciones que expresaban nuevas preocupaciones y desafíos socioambientales, en particular, relacionadas con la gestión del agua, los ríos y la generación hidroeléctrica. Esta renovación tiene como momento emblemático el Primer Encuentro Nacional Ambientalista, en noviembre del 2001, a cuya convocatoria respondieron ochenta y dos organizaciones de base de todo el país.

 

Por otra parte, desde aquel momento FECON arranca un nuevo planteamiento programático. Resultado de este nueva dirección, entre el 2002 y el 2006, el quehacer de la Federación estuvo determinado especialmente por los Grupos de Trabajo Temáticos (Agua, Energía y Bosques). Estos tres espacios de participación buscaban viabilizar las preocupaciones comunes, tanto sobre las políticas generales del país en estos temas, como también respecto de sus expresiones locales.

 

Esta novedosa forma de articulación y acción política de FECON le permitió tener una voz en muchos de los asuntos que marcaban y siguen marcando la agenda ambiental y social del país: la deforestación y la industria forestal, la restauración del bosque, la bioprospección y el acceso a la biodiversidad, el uso de bienes de dominio público (como el agua, los minerales del subsuelo, el petróleo, la zona marítimo terrestre), la privatización de servicios asociados a esos bienes (como la administración de áreas silvestres protegidas o los servicios de acueducto), la expansión hidroeléctrica y sus consecuencias ambientales y sociales, la agricultura industrial, monoprodutiva y transgénica, entre muchos otros asuntos.

 

Como resultado de estos esfuerzos, se ha logrado contribuir a que los movimientos ecologistas cosechen no pocos resultados, que van desde la adopción, como política de Estado, de un conjunto de Principios sobre la Gestión del Agua o la apertura de una opción de Pago por Servicios Ambientales para la restauración natural del bosque, hasta el rechazo, por la vía de consultas populares a nivel local, de tres proyectos hidroeléctricos de fuerte impacto social y ambiental.

 

A partir del año 2004, el proceso de redacción, suscripción y aprobación del TLCEUCA abrió para FECON una nueva y profunda transformación.

 

Este proceso de aprobación, ha llevado a la sociedad costarricense a un escenario complejo de polarización sin precedentes en los últimos sesenta años. La experiencia política reciente del país es, desde luego, tributaria de un sinnúmero de conflictos sociales escenificados a lo largo de los últimos veinticinco años y producidos en el contexto de las políticas de ajuste estructural, apertura comercial, reconversión productiva, etc., y de sus penetrantes consecuencias sociales, políticas y, desde luego, ambientales. En general, estas políticas han apuntado a la privatización de los bienes comunes (recursos del ambiente, instituciones públicas) y al quebrantamiento de la universalidad en el ejercicio de los derechos fundamentales (alimentación, salud, educación, ocio, etc.). El TLCEUCA, abona aún más ese terreno de exclusión y violencia social acumuladas.

 

El 7 de octubre del 2007 el TLCEUCA parece haber alcanzado un momento de concreción probablemente definitivo y de difícil retorno. En esa fecha, con un 51% a favor y más de un 48% en contra, el TLCEUCA fue aprobado mediante referendo nacional.

 

Más allá del resultado numérico (alcanzado por cierto mediante un control mediático casi absoluto, el soborno a miles de votantes y la intimidación a miles de trabajadores asalariados), el proceso de referendo revela el punto hasta el cual ha logrado crecer lo que se perfila como un sólido movimiento renovador dentro de la política nacional. Desde luego, el sector ambientalista es parte fundamental en este movimiento.

 

Así como en otras ocasiones, FECON sirvió como animador en un proceso organizativo que integró tanto a sus propias organizaciones miembro como a otros grupos allegados históricamente o nuevas alianzas. La expresión de este proceso fue el surgimiento del Bloque Verde, como resultado directo del Foro Nacional Ambiental contra el TLC celebrado en mayo del 2006.

El Bloque Verde es un frente social que busca articular las diversas expresiones ecologistas, campesinas, indígenas y comunales con sensibilidad ambiental que existen en todo el país, y que coinciden en los impactos negativos que tiene el libre comercio sobre la naturaleza y la sustentabilidad social y económica. En suma, el Bloque Verde cuenta con presencia en todas las regiones y en los principales núcleos de población rural del país. Estas organizaciones, además, han participado de manera activa, e incluso han encabezado varias de las instancias de coordinación regional del movimiento opositor al TLCEUCA, tanto antes como después del referendo nacional.

 

Así como agrupa organizaciones, el Bloque integra también a un creciente colectivo ciudadano sin expresión orgánica propia, pero que participa en las acciones, las movilizaciones y en la toma de decisiones.

 

Aparte de su presencia en todo el territorio, otra de las fortalezas fundamentales del Bloque Verde es su arraigo en la organización local-comunitaria, rural, juvenil y femenina.

 

La vigencia de esta nueva alianza queda de manifiesto en la fortaleza y que, aún luego del referendo, ha demostrado tener el Bloque para enfrentar el escenario de apertura y mercantilización profunda al que se pretende llevar al país. En particular, en los últimos meses el Bloque Verde se ha dedicado a desarrollar en todo el país acciones de información, organización y movilización frente a la agenda legislativa que busca implementar algunas de los ejes más importantes del TLCEUCA en materia de propiedad intelectual y agrobiodiversidad.

 

Para terminar, estos rasgos confirman la vocación de crecimiento del sector ambientalista y su enraizado en prácticamente todas las áreas de la agenda pública del país. No creemos desproporcionado afirmar que FECON, en sus dieciocho años de existencia, ha jugado un papal fundamental en esta maduración política del ambientalismo en Costa Rica.

 

III. Perfil Programático de FECON

 

Objetivo centralFacilitar la articulación de un movimiento socio-ambiental capaz de incidir en la construcción de un modelo de desarrollo ambientalmente sustentable y socialmente equitativo.

 

Objetivos específicos

 

1. Gestión de la Información

a. Favorecer una permanente lectura y monitoreo del contexto ambiental y social, para documentar y sustentar las posiciones y acciones del movimiento.

b. Desarrollar y transferir capacidades entre las organizaciones y actores del movimiento.

c. Favorecer la comunicación de las agendas, posiciones, esfuerzos y luchas de las organizaciones del movimiento y de FECON hacia el conjunto de la sociedad.

 

2. Incidencia

a. Desarrollar esfuerzos articulados de incidencia, resistencia y promoción del modelo.

b. Promover, liderar, orientar y acompañar acciones o proyectos que vayan en la línea de la visión de la Federación.

3. Gestión organizativa.

Optimizar los mecanismos de coordinación y funcionamiento de las instancias federativas
4. Gestión de recursos. Gestionar adecuadamente y ampliar los recursos necesarios para el trabajo de la organización.

 

 
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